
Yo recuerdo, que el liceo donde estudie el primer año de mi llegada a Santiago, fue muy peculiar. Partiendo por los profesores, había uno de apellido Duran que fantaseaba con haber realizado viajes increíbles a la selva amazona y haber luchado con serpientes gigantes cuerpo a cuerpo. Un día en una de esas historias fantásticas de este profesor, dos hermanos de apellido Silva que estudiaban en el mismo curso, comenzaron a mofarse de la ridícula historia. El profesor Duran se puso colorado y como niño que lo habían avergonzado en publico se lanzo a golpear a uno de los hermanos Silva, por supuesto al ser estos de baja estatura, se lanzaron como gatos de feria contra el profesor, cuento corto los “gatos” Silva suspendidos y el profesor Duran era despedido. También había una profesora de muy avanzada edad que usaba un gorro estilo cosaco ruso, no es broma, su gorro era tubular de color negro muy parecido al de los guerreros rusos. Esta señora se hacia respetar en esa jaula de especimenes con la mano dura, cabro que se reía coscacho en la cabeza, pero de esos que daba pena ver al pobre cristiano como quedaba. Un día que la profesora paso cerca de mí, me fije que además de su peculiar sombrero, también usaba peluca, y le comente a mi amigo Johann, con la mala suerte que había sido escuchado por la susodicha y me fui de coscachos, no uno ni dos, sino una andanada de golpes en la cabeza. Por supuesto que luego trataba de ni siquiera cruzar la mirada con la veterana para no despertar su ira nuevamente. De mis compañeros había uno de apellido Huichalaf , el cual el resto molestaba con las típicas bromas contra el pueblo mapuche, tanto es así que “Huicha” se empezó a avergonzar tanto de sus orígenes que cayo en un engaño mental, esto fue convencerse que su apellido no era de origen araucano sino francés, y empezó a decir que su apellido se pronunciaba Whichaleff. La verdad que en ese momento nos reímos mucho de su creatividad pero con el tiempo ya no se ve tan gracioso como son discriminadas las minorías étnicas en nuestro país.
Ese año en especial, la situación económica de nosotros no fue muy buena, esto porque el negocio de mi madre y su pareja no daba los frutos esperados, y mi padre en ese año no se pronuncio mucho. Por lo que decidí armar algo donde pudiera ganar algo de dinero. Un día caminando por la calle San Diego pasamos junto a mi madre por una importadora de confites, vi en la vitrina que había unas cajas de candys que se vendían al por mayor, inmediatamente recordé que cuando se separaron mis padres, una familia amiga nos había regalado una caja de candys para cada uno, a mis hermanos y a mí, ya que fue cercano a la navidad. La caja de 100 candys costaba $50 y se vendían a $1 por lo que la ganancia era del 100%. La verdad que fue una buena forma de tener mi propio dinero, por supuesto que mi clientela eran los compañeros de curso y los de otros cursos. Un día a la vuelta de clases de educación física, al abrir mi mochila me di cuenta que me habían robado las cajas de calugas es decir había sido asaltado, mire a mi alrededor y vi a varios compañeros comiéndose mi negocio, y para mas remate riéndose del hecho, por lo que me abalance contra uno de ellos y se me lanzaron el resto, por supuesto mi amigo Benfeld salto para apoyar y castigar el acto delictual, además mi amigo en esa época quería ser oficial de carabineros, así que se juraba guardián de la propiedad privada. En eso entro el director, saca al resto de los alumnos y me empieza a discursear acerca de mi mal comportamiento, y me envía para la casa, yo en mi irracionalidad, de haber sido robado y además castigado por defender lo mío, me puse a lanzar las sillas y mesas de la sala de clases. En un momento sentí que me tomaba por la espalda el director, empujándome hacia la calle, entre tanto algunos compañeros entre ellos mi amigo Benfeld empezaron a decirme por arriba de la pandereta, que como aguantaba lo que me había hecho, volviéndome la rabia por lo injusto de la situación, por lo cual no se me ocurrió nada mejor que empezar a darle de patadas a la pandereta, hasta que de repente escuche, Chuuuuuuuch..., la cagaste Barceló, y al mirar había botado una parte de la muralla golpeada, por lo que procedí a arrancar con toda mi fuerza para no ser pillado.
A fines del año 84 nuestro séptimo básico organizo una despedida de curso en la casa de los “Gatos” Silva. Lo primero, fue que todos los que llegaron a la reunión éramos hombres, iba todo bien, hasta cuando llego un tío de los gatos con unos amigos con tragos y bebidas, y comenzamos a tomar entre todos. Sacando la cuenta teníamos entre 13 y 14 años, por lo que el efecto del alcohol fue rápido. En un momento el personaje este, empieza a burlarse de nosotros y lo pájaros nuevos que éramos, así que procedieron a invitarnos a todos a un topless, y partimos para allá, no tuvimos problemas para entrar a pesar de la cara de cabros chicos que teníamos la mayoría. Al entrar y ver las mujeres que se encontraban adentro pensé que nos deberían haber pagado a nosotros por haber entrado. La “Lola” mas joven bordeaba los 50 y además tenían una carencia significativa de dentadura, mi amigo Benfeld que había bebido mas que yo, cayo en los brazos de una de ellas, sin llegar a lazos profundos pero si lo vi pegado al seno de la horrible doncella. La verdad que fue novedosa la experiencia, pero muy carente de estética. Las consecuencias del paso por el liceo Pedro Aguirre Cerda, fueron que a Johann y a mi nos echaron. Por supuesto mi madre, trato de revertir la situación pero al final nos cambiaríamos con mi amigo Benfeld a nuestro próximo destino, el colegio Echaurren

4 comentarios:
Prueba antes de escribir
Ahora sí parceló: aunque ya no podré repetir las inspiradas líneas de la vez pasada, sí creo poder reefrescar tu memoria sobre algunos aspectos de interés para tu biografía. En primer lugar de manera intencional o no, pareces preterir las historias de Paula Garín y su "gran" atractivo. Además, sería bueno recordar los sermones de aquella hermosa profesora jefe (quien se comparó a Paula Garín en atributo y gracia para nuestra sorpresa y risa). No menos importante es la autodenominación del profesor Durán (Papito corazón). Por último y de aquella época, mención especial merecen nuestros compañeros (los Contreras, que tenían como 20 años en 7º básico), Ojeda, Bugueño, el "guatón rebeco y familia (te acuerdas cuando se subían a los autos), "piñera" el empresario de confite ambulante, etc.)). Bueno amigote, si me acuerdo de más cosas te las hago saber.
Saludos
patricio,
veo que la auobiografia es lo tuyo.Lo haces como si tuvieras mil años.
No tengo la foto esa que me pides,por lo menos en las fotos editadas.Las otras son varios miles y si esta ya no se como encontrarla.
gracias por la visita. AR
Parceló: qué pasa con la biografía; será una empresa destinada a quedar inacabada? Quién escribirá entonces la historia no contada de los pobres, los que no tiene anuarios, graduaciones ni reuniones de exalumnos. ¿Quién inmortalizará a los Piñera, los Huichlaf, los Silva, etc.? No Parceló: tus personajes reclaman mayor atención; así que a no desfallecer y volver a escribir.
Saludos.
P.S. La semana pasada me cansé de llamarte por teléfono; tui nana me dijo que no sabía a qué hora llegabas y la chica tampoco estaba en la casa. En el trabajo no contestó nadie. En fin, estamos en contacto.
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